¿Qué tipo de material entra al taller y qué queda afuera?
Entra todo lo que pueda sostenerse con una fuente identificable: registros de palabras regionales con su localidad de uso, fichas de fiestas patronales con fecha y responsables, descripciones de paisajes sonoros, oficios con sus herramientas y variantes, comidas con su modo de preparación, observaciones de microclima y notas sobre arquitectura doméstica. Queda afuera lo que no se puede verificar o lo que llega como comentario suelto sin referencia. Si un dato no tiene respaldo, se marca como pendiente en lugar de publicarse.
¿Cómo se organiza la clasificación por provincia y por tipo de detalle?
Cada registro se ubica primero por provincia y después por categoría: palabra, fiesta, sonido, oficio, comida, microclima o arquitectura. Esa doble entrada permite comparar un mismo tipo de detalle entre regiones sin mezclar materiales que responden a lógicas distintas. Cuando un registro toca más de una categoría, se duplica la referencia y se anota el cruce, en vez de forzarlo dentro de una sola ficha.
¿Cuánto tarda una ficha desde que llega hasta que se publica?
No hay un plazo fijo. El tiempo depende de cuántas fuentes haya que cotejar y de si el registro necesita una segunda consulta. Una ficha con documentación clara avanza rápido; una que depende de un solo testimonio oral puede quedar detenida hasta que aparezca otra referencia. Preferimos dejar una ficha en revisión antes que publicarla con un dato que después haya que corregir.
¿Qué se necesita para aportar un dato local?
Alcanza con describir el detalle, indicar la localidad y señalar de dónde surge la información: un registro municipal, una publicación, una persona que lo practica o lo recuerda. No hace falta redactar en formato de ficha ni conocer la estructura del atlas. Si el aporte es útil, desde el taller se pide la aclaración que falte y se lo ubica en la categoría correspondiente.
¿El taller recibe visitas o coordina encuentros?
No. El taller no es un local de atención al público ni un punto de encuentro. No se reciben consultas presenciales, no se agendan visitas y no se coordinan entrevistas en el espacio de trabajo. Toda comunicación pasa por el formulario de contacto del sitio, que solo registra la consulta y deriva a una página de agradecimiento.
¿Qué pasa cuando dos fuentes se contradicen?
Se conservan las dos versiones y se anota la diferencia. En muchos casos la contradicción es el dato más interesante: muestra que un uso cambia de un pueblo a otro o que una práctica tuvo variantes. Solo se elige una versión cuando hay documentación que la respalda con claridad, y aun así se deja constancia de la otra.
Si tu consulta es sobre el proyecto en general y no sobre el trabajo interno del taller, conviene revisar primero las preguntas generales o escribir por el formulario de contacto.